El marketing mix de tus productos

 

¿En qué consiste el marketing mix de tu empresa o producto? ¿Qué es o en qué consiste estudiar este Marketing mix?

 

Analizar el Marketing Mix de tus productos consiste en realizar un análisis de la estrategia interna que desarrolla normalmente una empresa. Y aquí vienen las preguntas, las trabas. ¿Marketing mix? ¿Estrategia? ¿Análisis de qué? ¿Por qué si yo no hago análisis ni estrategias? Pues te diré, querido lector, que un análisis y una estrategia es algo común. Seguro que tú también lo haces en tu negocio. Lo que pasa es que a lo mejor no eres consciente de ello. Por poner un ejemplo: ¿no te has planteado nunca si tu precio es correcto? Pues ya ves. Ya empiezas a desarrollar tu Marketing Mix. Otro ejemplo: ¿cómo has empezado? ¿a que se te ha ocurrido un producto o servicio para desarrollar tu negocio? ¿seguramente te has preguntado si puede ser apreciado? Pues esto es parte del marketing mix.

 

Qué es el marketing mix. Su sentido.

 

El Marketing Mix es simplemente el análisis de la estrategia interna que debes desarrollar siempre. Y lo haces, como te he demostrado antes. Quizás alguna vez sin saberlo. Pero se hace. Consiste básicamente en cuatro variables: Producto, Precio, Comunicación (o promoción) y distribución.

 

¿Qué logras con esto? Simplemente conocer cómo es tu empresa, tus productos. Debes tener siempre claro lo que quieres hacer, si va a funcionar, cómo enviarlo y cómo comunicarlo. Todo lo expuesto es importante. Y lo digo porque a veces me encuentro con clientes que están muy preocupados en si son competitivos en precio. Y no se preocupan de nada más. Vamos a ver, todas las variables expuestas influyen en el éxito de un negocio. Veamos cuáles son.

 

-          Producto

 

Evidentemente no podemos tener un producto que sea invendible. Yo, de verdad, a veces veo los escaparates de las tiendas físicas. Y me asombro. He llegado a ver chaquetas tan extrañas que pensé que no las venderían. Y las vendieron. Por hacerlo bien hecho. Porque el precio no lo es todo, ni mucho menos. Hay otras variables que son tan o más importantes que el precio. Aunque de esto siempre acabarán hablando.

 

El producto que pienses vender y en el que basas todo tu negocio, debe ser atractivo, adecuado, idóneo. Lo que tú quieras, pero debe satisfacer una determinada demanda o necesidad. Y todo lo que rodea a ese producto, debe estar acorde a lo que es en sí. Por ejemplo, un Smartphone de Apple o Samsung, no puede ir embalado con papel de periódico. Debe tener su caja de embalaje que seguirá y transmitirá la imagen de la empresa. Y no te vayas a creer que eso es un tema de Apple. También debería ser una preocupación para ti. Es más, tampoco es sólo el producto y el embalaje. Lo son también todo aquello que los rodea. Por ejemplo, la atención al cliente, la garantía, que no llegue a destino con la caja rota. Y un largo etcétera de variables que tu cliente tendrá siempre en cuenta. Eso sí, con el producto debes diferenciarte de la competencia. Si sólo vas a intentar ser más barato, tendrás poco futuro.

 

-          Precio

 

Esta variable es la que la mayoría de personas que intentan iniciar algún negocio piensan que es la única importante. Craso error, como hemos comentado antes. Y como no dejaré de comentar. Sin embargo, lógicamente tiene peso. Hay muchas personas que suelen mirar sólo el precio de algo. No puede ser que los productos de tus competidores estén un 20% por debajo en precio. Porque entonces vas a vender poco o nada. O piensa también en muchas personas de mediana edad que suelen ir de compras y buscan lo más barato dentro de una gama de producto.

 

Lógicamente la variable precio es la más importante porque es la que genera ingresos. Las otras ayudan. También los generan, pero de un modo indirecto. Puede darse el caso de que si ajustas un precio al alza o a la baja, la demanda de tu producto suba o baje. Y adicionalmente, está la variable psicológica que el producto ofrece a la hora de establecer el previo de venta.

 

-          Comunicación

 

Es muy simple. ¿De qué sirve tener el mejor producto con el mejor precio, si nadie lo sabe? De nada. Cuando lanzas un nuevo producto o cuando te das cuenta de que eres poco conocido, debes invertir para revertir esta situación. Lógicamente hay muchas maneras, algunas de ellas inalcanzables por presupuesto. Pero se pueden hacer campañas de Tv, de radio, de prensa, anuncios en revistas especializadas. O también puedes lanzar a tu red de ventas a presentar empresa y productos. Si ya llevas tiempo en el mercado, será diferente. Ya tienes una base y eres conocido.

 

-          Distribución

 

He aquí el último punto clave de tu marketing mix. En esta variable se analizan los canales por los que pasa el producto, desde que lo tienes en tus manos hasta que llega al consumidor final. Incluye conceptos como almacenaje, como puntos de venta, intermediarios, etc. La distribución puede parecer, a veces, que no sea tan importante como se supone. Pues no es así. Tener un buen sistema de distribución o uno malo, puede incrementarte los costes considerablemente. Y esto afecta a tu precio o margen de beneficio. Así que ya ves si tiene importancia. De distribución podríamos estar hablando durante horas, pero esto sería objeto de otro artículo.

 

 

Cómo se relaciona el marketing mix con las cajas de cartón

 

Por suerte o por desgracia, el envase o el embalaje tienen relación en diferentes puntos del marketing mix. De cara a producto, por ejemplo, el envase será lo primero que verá el cliente. Ya ves la importancia que tiene. Un buen embalaje o envase puede ayudar a repetir consumo por parte de éste. En el precio, un buen o mal embalaje influye en el coste. Depende de tu política de precios, te influirá o no. De la comunicación, el embalaje o el envase ayudan a hacer publicidad casi gratuita. Imagina una caja de cartón con el logo. Si esa caja se envía al otro lado del mundo, todo el que la vea verá tu logo. Y la distribución también afecta a la caja o viceversa. Una mala caja puede encarecer los costes y la imagen, si llega rota.

 

CUIDAR EL EMBALAJE